Lunes 15 de Enero de 2007


Me pide mi hermana, en nombre de mis sobrinos, que les dedique algún día una entrada en mi blog, aunque entiende que eso es difícil en un blog de Educación. ¿Dífícil? Ummm…

Podría narrar algunos cotilleos “educativos” que mi hermana Inma me contó de sus muchos años de trabajo en la Delegación Provincial de la Consejería de Educación en Granada, como auxiliar administrativa interina, todo hay que decirlo. Pero no. Además, es broma. Ella nunca me ha contado nada (carcajada ahogada y sonrisilla). Y si me lo hubiera contado yo no contaría nada.

Podría basarme en mis conversaciones con mi sobrino Jose sobre si un alumno brillante hasta 4º de ESO debe elegir el bachillerato científico, aunque le guste más el de letras. Al final ha elegido el de Ciencias Sociales, espero que no me mate algún día. Pero tal vez las Ciencias Empresariales no sean la carrera más apasionante, aunque te digan que ya que has hecho ese bachillerato que sea para hacer luego una carrera con la que te puedas colocar rápido. Bueno, tampoco te fíes de tu tío, que se pudo colocar a medio plazo habiendo estudiado Historia Medieval, pero tuvo que ser de Profesor. -”¡Con lo listo que era! ¡Que podía haber estudiado lo que hubiera querido!”- decían por las tiendas del barrio. – “Miraló, tanto estudiaa y lleva to la vida en el quinto pino. Y to loo amigoo en Graná, y cobrando mehoores sueldoo”- se oye por las pescaderías. (Léase con acento granaíno si en el primer intento no ha sonado bien).

De Sergio podría llenar páginas hablando de EDUCACIÓN en el campo de fútbol, y en la cocina de la abuela (coeducación espontánea) y de buena educación cívica y humana. Qué se puede esperar de alguien que creyó en los Reyes Magos hasta casi el final de Primaria, de alguien que en su tierna infancia inventó un enemigo imaginario que era…. un payaso, el Payaso Paco. Pues eso, que tenga una educación sentimental de lujo. Tal vez no llegue a la pléyade de dieces, como su hermano, tal vez le queden las Matemáticas alguna evaluación, tal vez no pueda elegir y tenga que hacer el bachillerato de sociales directamente, por consejo orientador. Pero es zurdo, y eso sale del alma.

Y por seguir aumentando las menciones familiares. ¿Por qué no hablar del primer educador de mis sobrinos, aquél al que deben gran parte de su éxito escolar y personal? Mi padre. Su abuelo. Pedagogía manjoniana en estado puro, no de la que se aprendía en las Escuelas de Magisterio, sino de la que recuerda en el otoño de su vida el mocoso que en pantalón corto fue al Ave María hasta los 12 años, edad a la que comenzó su vida laboral. Pero no, la pedagogía de mi padre no la regalo yo por aquí; que lo llamen de asesor de la consejería y que le paguen por sus consejos.

Y algo habrá tenido que ver en la educación de mis sobrinos su abuela (mi madre). Qué pocos caprichos les ha dado, qué pocas chuches les ha comprado; cuántas veces les ha dicho: – “No. Eso que te lo compre tu madre”. Educación sostenible por un tubo, y ECONOMÍA con mayúsculas. Que el cariño no lo da el dinero, eso lo sabemos todos por ella.

Vaya, sólo me queda hablar de mi cuñado. Pero ¿cómo relacionar con la Educación a un tío que se pasa la jornada metiendo en un ordenador las multas de tráfico que pone la Policia Local de Granada? Bueno, ahora que caigo Jose conoció a mi hermana cuando estudiaban Magisterio. Ya está el vínculo. Podría hablar de quién y para qué estudia Magisterio, o Ciencias de la Educación. Pero no. Sería cansino. Tal vez él se sienta reconfortado con que le diga que lo que ha hecho como padre por sus hijos es, para mí, un ejemplo de lo que deberían hacer todos los padres (y algunas madres).

Mencionados quedáis todos, Márquez-Mendoza y Garrido, en este blog educativo. Aunque nadie os enlace por esta entrada, otros lazos más fuertes nos unen.

El título de esta entrada es, ni más ni menos, el punto 3 del artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores actualmente vigente en España. Y en mi opinión, y creo que en la de algunos jueces de la Magistratura del Trabajo, mientras no haya de una p… vez un Estatuto de la Función Docente que diga lo contrario, este derecho a las 12 horas de descanso entre el fin de una jornada laboral y el inicio de la siguiente es extensible a los trabajadores y trabajadoras de la Enseñanza. Sin embargo, una y otra vez, curso tras curso, vemos que se viola impunemente este derecho a compañeros y compañeras que tienen que aceptar un horario partido en centros que imparten enseñanzas en horario nocturno. Lamentablemente es inevitable que el ajuste de horarios motive estas situaciones, lo que no es perdonable es que los Equipos Directivos de turno no las tengan en cuenta a la hora de elaborar los horarios docentes de SUS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS.
No voy a ocultar que estoy muy indignado cuando escribo esto, porque una compañera acaba de contarme esta tarde-noche, antes de incorporarse a su trabajo, que en su horario de este curso dos días entra a las 8:00 después de haber finalizado la noche anterior a las 22:00. Y como yo viví esa situación años ha en el IES PADRE SUÁREZ de Granada, el que se siga repitiendo me pone de muy mala leche. No sé si es solidaridad o que recuerdo el pésimo año que pasé en ese centro, pero es algo que me indigna.
En este caso la compañera en cuestión pertenece a la plantilla del IES JAROSO de Cuevas del Almanzora (Almería), y creo que no es la única persona en su situación en el centro.
Ya está bien de cinismo, de excusas legales como que el Estatuto de los Trabajadores no es de aplicación al profesorado, de excusas técnicas como que son los programas informáticos los que hacen los horarios. Ya está bien de cargarle el muerto a la última persona que llega, y con más desfachatez si se trata de compañeras interinas (no es cortesía de género), funcionarios en prácticas o expectativa de destino, miembros recien incorporados a una plantilla….
Desde luego que tendrían que ser la propia administración educativa y los servicios de inspección los que velaran para que estas situaciones no se produjeran, elaborando alguna circular, alguna orden o cualquier normativa que taxativamente impidiera que se dieran situaciones tan discriminatorias, pero como esto no pasa (la administración siempre tiene cosas más importantes en qué pensar) nos queda apelar a la solidaridad, al sentido común y a la humanidad del colectivo docente (sindicatos aparte, que también tienen cosas más importantes en qué pensar, como por ejemplo el modo de conseguir más votos en las próximas elecciones sindicales). Sí, nos quedan los Claustros docentes, que todos los inicios de Curso tienen que reunirse para tratar, entre otras cosas, los “criterios pedagógicos para la elaboración de horarios”. A ver cuándo en todos los centros que imparten enseñanzas en horario nocturno el Claustro se molesta en añadir una frase como: “El profesorado que tenga que asumir un horario partido en ningún caso comenzará su jornada matutina antes de que transcuran 12 horas desde el fin de su jornada nocturna”. ¿Cuesta mucho?
Ya sé que en muchos casos esto ya se tiene en cuenta, al menos lo tenía mi compañero y amigo Ramón, cuando era Jefe de Estudios Nocturno en el IES EL PALMERAL de Vera (Almería). Pero siempre quedan residuos de no sé qué tiempo en el que era más importante salvaguardar los privilegios de algunos que los derechos colectivos.
Para todos y todas las que empezáis en esta bonita profesión, y para todos y todas las que llevando tanto tiempo os podáis ver en esta situación …. mi más sincero pésame y que no os vuelva a suceder. Y cuando el destino y la vida os pongan en otra situación más favorable pensad en quienes vienen detrás.
¿Menos de 12 horas de descanso? NUNCA JAMAIS
Dedicado a Ana María Portillo.