Nacho Vegas. Seronda
Sin comentarios. Sobran las palabras.
Ya no sé si merecerá la pena
partir hacia otro lugar.
Ya no sé si con esta lluvia eterna
no me habré acostumbrado a la humedad
Yo que creí ser amable con la luna,
encontré su palidez allí en mi hogar
(En mi propio hogar)
Ya no sé si esta vez
todo está dentro de mí
y ya no puedo escapar.
Ya no sé si esta vez
todo está dentro de mí
Y ya no puedo escapar
Decidí que no hay nada que perder.
Sale un tren hoy antes del anochecer.
Probaré a ser otra persona,
probaré a morir un poco y volveré,
y me acercaré hasta aquí sólo para ver
las arrugas arañadas en la piel
y poder comprobar
todo lo que cambió
y todo lo que sigue igual,
y que así seguirá.
Poder comprobar
todo lo que cambió
y todo lo que sigue igual,
condenado a no cambiar,
condenado a no cambiar,
condenado a no cambiar.
Volveré a las noches sin dormir
(Y las noches sin pensar)
Y las noches sin soñar
(Y las noches sin sentir)
Y las noches sin pensar
(Y las noches sin dormir)
Y las noches sin sentir
(Y las noches sin soñar)
Una vez más


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