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¿Enseñanza laica?

26 Nov
Según el diccionario de la Real Academia, se entiende por laico: “independiente de cualquier organización o confesión religiosa”, y yo creo que la enseñanza pública en un estado laico es, por defecto, laica, y por lo tanto “independiente de cualquier organización o confesión religiosa”.

El hecho de que en nuestros programas educativos figure la Religión Católica, y progresivamente más confesiones religiosas, no se entiende en contradicción con el carácter laico de la enseñanza, puesto que dichos estudios son opcionales y su oferta se ampara (escuda) en el artículo de nuestra Constitución que establece que los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Ahora bien, considerándome como me considero laico (que no anticlerical), creo que la inclusión en los programas educativos de la formación religiosa en horario lectivo regular va en contra de la laicidad de nuestro Estado y, por tanto, de nuestra educación pública, y en perjuicio de la formación y educación de nuestro alumnado. Trataré de explicar mi postura para que no se me confunda con un anticlerical más de los que tanto abundan.

Me guste más o menos, debo empezar exponiendo que mi punto de partida es la Constitución de 1978, cuyo cumplimiento debe ser escrupuloso por parte de la administración. Por lo tanto, garantizar el derecho de las familias a que sus hijos (e hijas) reciban la formación religiosa (y moral) que consideren es una obligación sagrada del Estado. Ahora bien, esto puede garantizarse y favorecerse, si se quiere, de muy diversas formas, siendo la inclusión en el curriculo de la enseñanza obligatoria de la Formación Religiosa, aunque sea de manera opcional, algo perfectamente revisable y sustituible. Llegado al caso de extrema generosidad, el Estado podría garantizar (y sufragar si quiere como hace ahora) la enseñanza religiosa cediendo instalaciones escolares públicas fuera del horario lectivo regular. Eso sí, como en cualquier otra actividad escolar que se desarrolla en centros públicos, con el consiguiente control público de algunos de sus aspectos, como por ejemplo, se me ocurre, velar porque en dicha formación no se trasmitan contenidos y actitudes contrarias a nuestra Constitución.

Seguro que más de una persona podría aportar sugerencias de cómo el Estado podría cumplir su mandato constitucional sobre la enseñanza de las religiones sin tener que incluirla en el currículo de la Enseñanza Obligatoria. Y la pregunta es ¿por qué el gobierno más laico que hemos tenido en toda la historia constitucional de nuestro laico Estado no se ha atrevido a intentar un cambio en este sentido? Una respuesta posible es que no lo ha hecho por su talante, por no generar polémica y por moderación. Pero si esto fuera así, yo invitaría al actual gobierno a que vuelque su talante moderado y conciliador en otros temas en los que, a mi entender, ha optado por la confrontación, y que adopte justo aquí el reto de la posible confrontación.

Otra posibilidad de que la enseñanza de la religión siga dentro del currículo obligatorio (aunque de manera opcional) puede ser debida a que el actual gobierno querría pero no puede hacerla desaparecer. Porque la Constitución no obliga a que dicha formación se imparta en horario lectivo, pero tal vez sí otras normativas legales a que nuestro Estado está sujeto y no puede cambiar alegremente, sino en un complicado proceso legal. En ese sentido, y si no me equivoco, sigue vigente el Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, firmado en la Ciudad del Vaticano el 3 de enero de 1979, cuyo artículo 2 establecía que “los planes educativos en los niveles de Educación Preescolar, de Educación General Básica (EGB) y de Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y Grados de Formación Profesional correspondientes a los alumnos de las mismas edades incluirán la enseñanza de la religión católica en todos los Centros de educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales”. Igual tratamiento han tenido el resto de las religiones para no hacer discriminaciones, así que el “privilegio” de la Iglesia Católica ha terminado beneficiando a otras confesiones cuyos acuerdos con el Estado han sido realizados posteriormente.

Mientras no haya un gobierno que asuma el esfuerzo, y el coste, de renegociar parte de nuestro Derecho Internacional y revisar los acuerdos con la Santa Sede, todos los que vengan estarán atados a un acuerdo de 1979 entre el gobierno de turno y la Santa Sede, y dependerán de una norma seguramente impuesta por los negociadores de la Iglesia, por la Iglesia misma, por tanto. Cualquier gobierno que dependa de esta norma, más que de su proyecto social y educativo, es un gobierno que no es independiente de una organización religiosa y, a mi entender, no puede llamarse laico.

Nota:
Considero que los contenidos relativos a la historia de las religiones son fundamentales en la formación obligatoria del alumnado.
Considero que el “hecho religioso” es un contenido importante.
Considero que prestar una especial atención a la Historia de la Religión Católica es básico para que el alumnado entienda las raíces de nuestra cultura y nuestro patrimonio.
Considero que el conocimiento de la “moral” de las grandes religiones es cada vez más necesario en nuestra sociedad multicultural.
Considero que todos estos contenidos deben impartirse en las áreas curriculares pertinentes : Historia y Filosofía, aunque esto supusiera tener que ampliar su horario.

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8 comentarios

Publicado por en noviembre 26, 2006 en Sin categoría

 

Etiquetas:

8 Respuestas a “¿Enseñanza laica?

  1. Montse

    noviembre 28, 2006 at 9:18 pm

    Excelente post con el que estoy de acuerdo. Pero yo lo explico de forma más sencilla, a saber: ¿Alguien aceptaría tener que hacer algo a cambio de no ir a misa de 12 (jugar al baloncesto, por ejemplo? Entonces, ¿por qué obligamos a l@s alumn@s que no quieren dar religión a tener que cursar una asignatura alternativa? L@s alumn@s que no quieren dar religión que hagan lo que yo hago al no ir a misa, hacer lo que me da la gana. Y más aún, en caso de que tuvieran que cursar una alternativa (conste que no quiero alternativas sino verdadera libertad) si la religión la tienen que impartir especialistas, ¿por qué la alternativa la puede impartir cualquiera?. Un saludo, Montse

     
  2. María Inés

    noviembre 28, 2006 at 9:42 pm

    Juan:
    Humildemente me parece que el Estado debería garantizar la excelencia de la educación. Debatir si la formación religiosa debe o no integrar el currículo obligatorio es más una cuestión de forma que de fondo. Probablemente tengas razón en cuanto a desglosar en Filosofía y en Historia el tema cultural pero la religiosidad es una cuestión espiritual, arranca en el seno familiar, y no confronta con el conocimiento. Los adultos deberíamos tener un mensaje claro y profundo. En lo posible ajeno a la imposición que se critica, aunque la posición que se defiende sea justa y bien intencionada.

     
  3. Vicente

    noviembre 29, 2006 at 10:35 pm

    El estudio de cualquier religión se debería hacer por principio fuera de las aulas de enseñanza; más si tenemos en cuenta los principios teológicos en los que se fundamentan (no es muy dificil encontrar foros donde se cuestionan las teorías evolutivas).
    Debería formar parte de la enseñanza que realiza la familia voluntariamente, a través de sus visitas a la iglesia o en los foros que seguro tienen a su disposición en las comunidades religiosas.
    En la práctica, los alumnos que deciden no asistir a la asinatura de religión, como es el caso de mis hijas de 11 y 6 años, son los que tienen que abandonar el aula de referencia y pasar la hora en una sala llena de profesores, en un patio o en un pasillo; Nunca se quedaron en el aula en los años que llevan escolarizadas, mientras que sus compañeros que si reciben esa enseñanza nuca salieron de dicho aula. Tomamos la decisisón de que no asistieran a esa asignatura por una cuestión de principios y de honradez personal y nos encontramos que lo que se hace en el aula no coincide, en muchos casos con la doctrina que se debería impartir (muchas horas de video con películas que nada tienen que ver con la religión) mientras los “otros” están viendo pasar el tiempo.
    No nos dejan (no hay una actitud que propicie esto)recoger a nuestras hijas antes de tiempo, aunque la hora de religión coincida con una de las extremas de la jornada escolar. Cuando llegan fechas con un marcado darácter religioso, todas las actividades del colegio giran en torno a estas celebraciones sin tener en cuenta otras sensibilidades, etc.
    No hay que olvidar otros aspectos de esta cuestión para corroborar esta posición: esta mañana, sin ir más lejos había una noticia en la prensa sobre el despido de una profesora de religión por sexta vez por una causa tan grave como asistir a una huelga legal (derecho contemplado e nuesto ordenamiento jurídico) El estado se hace cargo de sueldos y de indemnizaciones y la iglesia de los contratos y los despidos (Yo soy un anticlerical de los que tanto abundamos, aparte de no católico).
    Estoy seguro de que esta es una batalla perdida y que la religión nunca saldrá de las aulas;AUNQUE EL IDEAL DE ENSEÑANZA PASARÍA POR NO TENER QUE IMPARTIR RELIGIÓN EN LOS COLEGIOS E INSTITUTOS, a la vista de que se ve que no va a ser fácil lograrlos y como mal menor me hago la siguiente pregunta: ¿Cuándo se va a exigir una oposición para la selección de los profesores de religión? No es que esté convencido de que el sistema de oposición sea el mejor, pero es que hacen todos los docentes (salvo los de religión, que por afinidad ideológica de un obispo pueden dar o no dar clases, con todas las seguridades, ya que un despido improcedente lo paga el estado.
    Podría continuar…
    ESCUELA LAICA Y PÚBLICA sostemida con fondos públicos. ESCUELA CONCERTADA siempre LAICA. ESCUELA PRIVADA lo que los patrones quieran, siempre dentro de los planes generales de educaciona para poder homologar los títulos, eso si, si quieren dedicar horas a mayores a la religión, de su dinero gaastan.

     
  4. Montse

    noviembre 30, 2006 at 6:34 pm

    Excelente comentario, estoy totalmente de acuerdo con lo que ha escrito Vicente. En cuestiones de religión parece como si la Ilustración no hubiera entrando en España. Un saludo, Montse

     
  5. juan San Sebastián

    enero 17, 2007 at 11:11 pm

    ENSEÑANZA LAICA, SI GRACIAS.

    Mi hijo estudia en el colegio Público Ramón Linacero de Alalpardo – Madrid. Tiene 5 años y en su programa de clases de 3º de infantil tiene 2 horas semanales la asignatura de religión (más que cuando yo era pequeño y vivía Franco), mi hijo no asiste a religión y se queda en el aula junto con otros pocos compañeros jugando al parchís mientras los demás van a sus clases de religión; juegan al parchís, porque la dirección del colegio considera injusto que los niños que no vayan a religión reciban clases que los niños que están en religión no reciben, sin embargo, el Colegio Publico de Alalpardo en un colegio LAICO y lo que de verdad es injusto es que la asignatura de religión no sea una materia que se impartan fuera del horario lectivo (o los fines de semana en la iglesia si lo prefieren).

    No es mi intención tratar de impedir que los compañeros de mi hijo reciban las clases que sus padres consideren oportunas, sin embargo me gustaría que mi hijo pudiese tener materias que le hiciesen crecer cómo persona y desarrollar su inteligencia durante esas mismas dos horas lectivas semanales.

    Muchos podrán pensar que soy un exagerado (y algunos pocos creerán que soy un terrorista) así que para evitar mal entendidos voy a tratar de explicarme: en el horario de clases de tercero de infantil del Colegio Público Laico de Alalpardo hay programadas 2 horas semanales de religión y sin embargo solamente una de inglés, una de música y 45 minutos de educación física. Lo voy a repetir: una hora de inglés, una hora de música, 45 de psicomotricidad , 2 horas de religión. En un mundo donde hablar inglés es totalmente imprescindible, ¿cómo estamos preparando a nuestros hijos para el futuro?

    Me gustaría poder concienciar a la dirección del colegio para que traten de que mi hijo y sus compañeros a los que sus padres han considerado (con toda su buena voluntad) no apuntarles en la asignatura de religión, puedan recibir otras materias durante esas 2 horas lectivas que los hagan desarrollar su inteligencia de una manera más óptima; y si no se puede, y tienen que seguir jugando al parchís, por lo menos que lo hagan “in English”.

    (Veremos entonces, cuando la opción a las clases de Religión, sea la asignatura de Inglés, cuantos padres siguen considerando apropiado que sus hijos de 5 años vayan a oír historias de santos y mártires…)

    Gracias por leer.

     
    • Ana

      noviembre 4, 2013 at 1:21 pm

      Juan Sebastian, me siento totalmente identificada con tu comentario. Nosotros teníamos tan claro que queríamos que nuestra hija tuviera una educación laica de calidad, que al apostar por la educación pública, tuvimos incluso que mudarnos de domicilio para conseguirlo. Cual fue nuestra sorpresa, cuando al comenzar en primero de infantil el parnorama de reparto de clases de mi hija era exactamente el mimo que el que comentas. Preocupada e indignada lo expuse a nuestro representate del consejo escolar, no podía comprender cómo en un colegio BILINGUE y LAICO, tenían DOS horas a semana de relligión y una de inglés. Me respondieron que la ley así lo estipulaba. Con este panorama, lo que intenté fue que en estas dos horas estos niños hicieran algo productivo, a parte de hacer puzzles, y la respuesta fue que eso queda a decisión exclusivamente del profesor que está en en el aula “vigilandoles”, porque es su mero cometido, vigilarles, puesto que la ley deja bien claro que no se puede impartir ninguna materia que les haga avanzar curricularmente.

      Visto que quejándome no voy a conseguir nada, mi intención ahora es conseguir que esas dos horas semanales (que sería tiempo suficiente, por ejemplo, para aprender una tercera lengua), sean productivas.

      He leído que hay colegios que están haciendo cosas interesantes en estas clases, por ejemplo hay uno que está impartiendo talleres de inteligencia emocional con la ayuda de Elsa Punset, o incluso algún idioma.

      Quisiera saber si alguno de ustedes conoce algún centro que esté poniendo en práctica este tipo de iniciativas y cual es el proceso para activarlas.

       
  6. Juan Miguel Mendoza

    enero 22, 2007 at 2:26 pm

    Coimo siempre, parece que el tema de la religión genera debate. Por mi parte mi opción es clara, y creo que bastante respetuosa, como todas las que he visto expresadas en los comentarios. Lo que me parece que no tiene sentido, hoy en día, es que haya centros públicos donde se den situaciones como las que comenta el compañero Juan Sebastián, porque en este caso parece claro que se perjudica a los que como su hijo no reciben clases de Religión y se les hurtan varias horas semanales de formación. Lo que ya no tiene sentido, ni razón de ser, ni lógica, es el reparto horario que nos comenta Juan Sebastián.
    Por mi parte, sigo pensando que la Religión, con todos mis respetos para los creyentes, debería enseñarse a quien lo considere oportuno fuera del horario lectivo.

     
  7. noe

    enero 9, 2012 at 8:22 pm

    =) es muy interezante todo lo que an escrito

     

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