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La función asesora II.

30 Dic

Continúo con esta serie en la que entrego mi proyecto para acceder a la asesoría….

1.2. Modelo de asesoría que se pretende desarrollar. Principios que lo fundamentan y justifican.

Comenzando por el final, conviene señalar los principios en los que he basado el modelo de asesoría que personalmente me gustaría desarrollar.

En primer lugar he analizado el II Plan Andaluz de Formación del Profesorado (Anexo de la Orden de 9 de junio de 2003), así como el texto de la Orden que modifica el II Plan Andaluz de Formación del Profesorado (28 de noviembre de 2005). De estos textos destacaría los grandes objetivos que se marcan, porque resulta difícil diseñar un modelo de asesoría ajeno a los objetivos que persigue el sistema educativo.

En segundo lugar he analizado el Plan de Actuación del CEP de Cuevas-Olula para el curso 2005-2006, que me ha permitido ver la concreción de dichos objetivos generales en el Centro en el que me gustaría integrarme, así como conocer la realidad formativa de la comarca.

En tercer lugar he leído atentamente el artículo 102 de la recientemente aprobada LOE, que se dedica a la formación permanente del profesorado.

En cuarto lugar he consultado alguna bibliografía sobre el desempeño de la función asesora, sobre todo en el terreno educativo y basada en el uso de las TIC. Afortunadamente, Internet permite el acceso a una gran cantidad y variedad de información sobre este tema, aunque me he basado fundamentalmente en artículos publicados en EDUTEC, Revista Electrónica de Tecnología Educativa, y ECO, Revista Digital de Educación y Formación del Profesorado.

En quinto lugar he manejado la “Propuesta para el debate de una ley de educación para Andalucía”, que recientemente ha llegado a los centros y permite conocer algunas perspectivas sobre el futuro inmediato de la educación en nuestra Comunidad Autónoma.

Por último, pero no menos importante desde mi punto de vista, también he basado el modelo de asesoría que pretendería desarrollar en mi propia experiencia como usuario de actividades de formación del profesorado, así como en la reflexión sobre mis propios problemas y carencias y en el diálogo con mis colegas.

Dicho esto, tengo que señalar que el modelo de asesoría que expondré a continuación tiene mucho de opción personal, maximalista si se quiere, pero también de adaptación a una realidad concreta a la que no siempre uno puede imponer sus criterios y deseos. Igualmente, quiero dejar claro de antemano que en el momento actual necesitaría una cierta formación específica para poder desarrollar gran parte de las tareas previstas. Sin más dilación paso a enumerar y justificar algunas de las características del modelo de asesoría que me gustaría desarrollar.

1.2.1. Una asesoría que aproveche las TIC ….

En el año 1997 Jordi Adell escribía: “las nuevas tecnologías tienen un papel relevante, no solo como contenido de la formación, sino como medio para hacer llegar dicha formación a sus destinatarios”[1]. Esta asertación cobra especial fuerza cuando el destinatario es un profesorado geográficamente disperso y obligado a desarrollar su formación permanente fuera del horario lectivo. Por lo tanto, creo que la función asesora de cara al futuro tiene que aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las TIC para facilitar los procesos formativos y evitar incomodidades y sacrificios cada vez más prescindibles. Formar en las TIC, pero sobre todo usando las TIC al máximo de sus posibilidades. Y no se trata de un mero “estar a la moda”, es que en el caso de nuestra comarca muchas actuaciones formativas pueden enriquecerse y abrirse a más personas mediante las TIC. Pongamos un ejemplo.

Durante seis años he desarrollado mi labor docente en el IES Río Aguas de Sorbas, integrado en el CEP de Cuevas-Olula y situado a unos 50 kms. del centro de referencia. La plantilla de dicho centro era muy reducida (17 integrantes) y formada mayormente por residentes en Almería que se desplazaban diariamente. Dicha realidad anulaba prácticamente la posibilidad de asistencia a actuaciones formativas desarrolladas en Cuevas del Almanzora en horario vespertino, e incluso hacía complicada y sacrificada la participación de buena parte del profesorado en grupos de trabajo que requerían reuniones en horario de tarde. Conciliar la vida familiar y la formación permanente del profesorado, en casos como éste, sólo puede conseguirse mediante el recurso a actividades de formación on-line, cosa que hasta la fecha no era posible más que recurriendo a cursos de la UNED (previo pago), ó últimamente a los del CNICE, aunque no siempre estaba al alcance de todo el profesorado ser admitido.

Situaciones como la comentada no son excepcionales en nuestra comarca, por lo que creo que la asesoría on-line es cada vez más una necesidad, y no sólo para ofertar cursos específicos, sino para tener un cauce de contacto fluido entre grupos de trabajo que se interesan por los mismos temas sin posibilidad de intercambiar experiencias, para incentivar la creación de redes y foros de encuentro entre profesorado con preocupaciones afines, compartir materiales educativos, etc.

En definitiva, y como ha escrito recientemente Mª Carmen Gallardo Sánchez, “el papel del personal asesor de un centro de profesorado ha de adaptarse también a estas nuevas necesidades formativas para dar respuesta a las mismas y, como punto clave de esta adaptación, creo que una de sus nuevas, y más importantes funciones, será la de tutorizar/asesorar actividades a distancia (on-line)”[2].

1.2.2. … sin perder el lado humano.

He incluido la apostilla de no perder el lado humano de la asesoría porque realmente pienso que la tecnología es un medio, y no un fin en sí mismo. Creo que tan importante como el recurso a las TIC para llegar a todo el personal docente interesado en su formación continua es propiciar los foros de encuentro personal y de convivencia. Me refiero con esto a mantener actuaciones en las que se integren sesiones de trabajo y también, por qué no, de ocio compartido, facilitando el contacto humano entre el personal docente de la comarca y el personal de los CEPs. Bastante a menudo he comprobado por mí mismo que en el almuerzo o cena celebrado durante unas Jornadas, o en excursiones didácticas, surgía un conocimiento personal y humano entre colegas distanciados geográficamente, se abrían canales de relación, se intercambiaban vivencias y experiencias difíciles de transmitir mediante las TIC y, en definitiva, se generaba buen ambiente. Y es que las TIC ofrecen muchas posibilidades, pero a veces compartir un rato agradable, unas sonrisas y un vino (puede valer un refresco) ayudan mucho a descongestionar las mentes, a liberar frustraciones, a ponerse al tanto de lo que se hace en otros centros y, porque no, a evaluar en vivo el trabajo de los CEPs.

————————————–

1. Jordi ADELL. Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la información, en EDUTEC, Revista electrónica de Tecnología Educativa, nº 7 (1997).

2. Mª.C. GALLARDO SÁNCHEZ, “Hacia un nuevo papel de la función asesora”, en ECO, Revista Digital de Educación y Formación del Profesorado, nº 1 (enero 2005).

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Publicado por en diciembre 30, 2006 en Proyecto CEP

 

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