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Incompetencias básicas. Qué hacer si te atacan de pronto.

02 Dic

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Hay gente que afirma que en las pruebas de diagnóstico recientemente efectuadas y corregidas en los centros se han evaluado competencias básicas en Matemáticas y Lengua, y no tanto contenidos. Hay gente que se lo cree. Yo ni lo afirmo ni lo niego, porque no he visto las pruebas ni los criterios de corrección elaborados por la administración. Lo que sí he visto es a los alumnos y alumnas de mi centro en los días de las pruebas, y a los afortunados colegas en los días de corrección de las pruebas. Bueno, a los colegas menos, porque apenas paraban por la sala de profesores aquellos días.

Así, a bote pronto, ¿alguien le encuentra lógica al momento del curso y nivel elegido para diagnosticar los problemas de aprendizaje del alumnado andaluz?

¿Por qué en 3º de ESO?, ¿porqué al inicio del primer trimestre?, ¿por qué en sesiones tan largas? y, sobre todo, ¿para qué y para cuándo?

 Yo entiendo que las pruebas de diagnóstico son útiles,  además de casi obligatorias por las directrices de la UE, y que no está mal hacerlas. Pensé lo mismo desde el primer momento, cuando se propusieron en la Comunidad de Madrid y tanto se criticó desde algunos ámbitos y perspectivas. Ahora bien, hacerlas como acabamos de hacerlas parece poner en entredicho algunas competencias básicas de nuestras autoridades educativas.

Veamos algunas lagunillas que se me ocurren.

¿Alquien cree que recién empezado un curso, tras más de dos meses y medio de parón educativo, el alumnado está en el mejor momento de demostrar “competencias básicas” que debió adquirir el curso pasado? ¿Es que da miedo hacerlas al final del curso 2º de la ESO, cuando esas competencias estarían siendo usadas al máximo? Tal vez daría miedo comparar con tan poca diferencia de tiempo datos sobre el porcentaje de alumnado que promociona de 2º a 3º de ESO y el porcentaje del alumnado que en el mismo momento queda muy por debajo de las “competencias básicas” que debería haber adquirido en el Primer Ciclo de la ESO.

Vamos, si se quiere medir el nivel de competencias alcanzadas al finalizar 2º de ESO, que se midan justo al finalizar dicho curso, no tres meses después. ¿O eso afectaría de forma distinta a distintos sectores del profesorado de Secundaria? No lo tengo claro.

Otro tema que me preocupa es ¿y para qué las pruebas? ¿Ayudan sus resultados a mejorar el aprendizaje del alumnado de alguna forma? ¿Se tienen en cuenta en las programaciones didácticas tras una reflexión pausada y colectiva en los Departamentos? ¿Se tienen en cuenta en la programación de los CEPS para planificar estrategias de mejora de la docencia según las necesidades detectadas?

Vale. Será para el año que viene, porque cuando conocemos los resultados de las pruebas ya tenemos toda la programación anual diseñada, consensuada y razonada de forma colectiva por los Departamentos Didácticos (antes llamados Seminarios, nombre que sigo pensando que describe mejor su esencia), que  llevan desde el 1 de septiembre trabajando en ello para empezar el curso sabiendo hacia dónde remamos y que debemos hacerlo de forma coordinada, porque si no el barco no avanza.

AH. No problem. Lo arregamos con un poco de burocracia que endosamos al profesorado. Ahora, casi terminado el primer trimestre, nos hacen una exposición somera de los resultados de nuestro Centro en un ETCP (Estamos Tan Contentos Porlatarde), nos leen un modelo de algo infumable y mal redactado llamado ejemplo de propuestas de mejora y nos piden que todos los Departamentos que podamos y a bien tengamos tratemos de hacer propuestas como la del ejemplo para ser incluidas en el Plan Anual y aplicadas ya desde este curso.

Yo, como gilipollas, intentando tener presente las propuestas generales de mejora que hacían los Departamentos de Lengua y Matemáticas, he hecho una propuesta de mejora a aplicar por el profesorado del Departamento de Sociales para apoyar la propuesta general del Departamento de Lengua tocante a la mejora de la comprensión de mensajes orales por parte del alumnado. [Ya sé que sale un párrafo complicado y difícil de leer, pero es que el tema es de por sí complicado de entender y no me apetecía poner comas, paque te asfixiee].

Había otra propuesta general relativa a la mejora del conocimiento de la modalidad lingüística andaluza, o de sus peculiaridades o alguna gaita así. Pero como nadie del Departamento de Lengua ha podido explicarme en qué consistía eso, no he podido proponer nada desde Sociales para mejorarlo. Igual deberían habernos pasado al profesorado esas pruebas, al de ciencias puras las de Lengua, a los de letras las de Matemáticas, jajajaja. ¿Quién puede afirmar que no fuéramos incompetentes básicos una gran parte del profesorado?

Yo asumo mi incompetencia para valorar y aceptar algo que no sé ni lo que es. Tal vez eso del andaluz lo han explicado en los Cursos de Formación del Profesorado Novel en los últimos años, pero a mí no me tocó y me lo he perdido. Así que me solidarizo con el alumnado que obtiene malos resultados en la “competencia básica” que hable de eso del andaluz, a menos que se acepte la malafollá granaína como parte esencial del andaluz, y no privativa de la estirada y mal llamada Andalucía Oriental.

Esto me hace pensar que, tal vez, también alguna gente debería haber reconocido de antemano su incompetencia básica en temas de ciudadanía, antes de aceptar tener que impartirla para cuadrar horarios.

En fin, si esta prueba se hubiera hecho al final del curso 2º de ESO pasado, si se hubiera hecho de forma coherente y hubiera sido coherentemente corregida,  si se hubiera dispuesto de una información detallada de los resultados desde primeros de Septiembre; el profesorado, con su habitual entusiasmo postvacacional, habría estado rumiando esa información, y el resto disponible sobre su alumnado, para hacer una programación anual de 3º de ESO adecuada para lo que se nos viene y, sobre todo, elaborada de forma colectiva.

Bueno, ya tenemos unas pruebas de diagnóstico cojonudas para evaluar las competencias básicas adquiridas por el alumnado al finalizar 2º de ESO (ja). Nos faltan…

  • Unas pruebas de diagnóstico adecuadas y bien organizadas para evaluar el nivel de  competencias básicas para la enseñanza por parte del profesorado.

  • Unas pruebas de diagnóstico adecuadas, y corregidas por personal externo, para medir el nivel de competencias básicas de cualquier tipo que tiene el personal de las altas esferas de la Administración Educativa. Ah, y que se hagan justo al volver del mes de vacaciones. Por cierto, y ya de paso, que nos detallen cómo hacen sus programaciones anuales.

  • Unas pruebas de diagnóstico sobre las competencias básicas para participar en la educación de sus hijos e hijas que tienen las madres y padres de nuestro alumnado. Tos juntos.

Con estas tres nuevas pruebas ganaríamos:

  • Más entretenimiento.

  • Más cosas que hacer para distraernos de la enseñanza.

  • Más autovaloración, al comprobar que todos los sectores suspenden por igual.

 Ah, perdón por el título de la entrada. Estaba parafraseando el de un cuento de Woody Allen. Perdón también por el final brusco, ej que ma dao ambre y me viaaser un bocaíllo.

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Publicado por en diciembre 2, 2007 en Personal

 

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